Los corazones cambian. El del joven soldado Tom no lo hizo en combate durante la Segunda Guerra Mundial, ni por ser acusado de un terrible y misterioso crimen sino por amar con veneración a una mujer a la que dejó por un ideal. No siempre salvar una vida es salvar al mundo y el destino, que no entiende de justicia cuando ha marcado su camino, es implacable hasta con las almas nobles como la de Tom. El corazón de Martín en la España actual también se transformó pero, en este caso, enfermo de una apasionada lujuria, envenenada de sin razón. Ni Tom ni Martín, nunca fueron conscientes de que el Fuego Blanco nacido de sus entrañas, cambiaría sus vidas para siempre.
Lesen Sie mehr